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Las presiones de la industria alemana, comienzan a hacer mella
#1
Llevamos años viendo cómo en muchas ciudades alemanas las autoridades imponían limitaciones y prohibiciones a la circulación de coches con cierta edad, fundamentalmente diésel.

También estamos observando recientemente cómo estas prohibiciones y cierta exageración y simplificación en muchas informaciones, han llevado a los compradores a descartar los coches con motor diésel aunque ahora mismo sean motores bastante limpios. Y a consecuencia de esta caída de la demanda los fabricantes se están encontrando con un grave problema, puesto que han invertido mucho dinero en una nueva generación de diésel limpios para que ahora el mercado les de la espalda y ponga en peligro la recuperación de esas inversiones. Riesgo incrementado por la necesidad que tienen de invertir en las nuevas tecnologías eléctricas que irán ganando importancia año a año.

[Imagen: VlrnLSq.png]

De tal manera que hemos podido ver que algunos fabricantes se quejan amargamente de esta demonización del diésel.

Y parece que no claman en el desierto, puesto que el gobierno alemán de Merkel está planteándose tomar medidas contra lo que consideran un exceso de celo en las prohibiciones de circulación a los coches por contaminantes, que creen desproporcionadas y el camino elegido será reformar la ley sobre emisiones, para que no se puedan aplicar medidas cuando los límites se sobrepasen solo ligeramente. En este punto, comentar que Alemania tiene aprobados unos límites más bajos que los que exige la UE, aunque la ley exige que superados unos límites, las autoridades están obligadas a adoptar medidas, que de momento pasan siempre por restricciones de tráfico.

[Imagen: OO7OqFB.png]

Este giro podría afectar a 51 ciudades alemanas que son las que aplican estas restricciones de circulación, incluida Frankfurt capital de Hesse que recientemente ha impuesto severas medidas y donde se celebran elecciones estatales en próximas fechas, en las que el candidato del partido de Merkel el primer ministro Volker Bouffier tiene complicado ganar. Sin ser malpensados, parece que Merkel quiere aliviar el descontento que parte de los ciudadanos tendrían con las prohibiciones y capitalizar ese voto en favor de su candidato.

Lo cierto es que cada vez se unen más ciudades a regular de forma severa la contaminación producida por el tráfico y las que llevan tiempo con estas normas, van endureciéndolas aplicándolas con más severidad, afectando a más coches (hasta euro5) y cubriendo más calles y rutas. En algunos casos se ha llegado incluso a que los jueces decidieran y como en Berlín y otras tres ciudades, la sentencia diera la razón a prohibir circular a los coches diésel (salvo euro 6) por parte de la ciudad, aunque estas sentencias también hablan de proporcionalidad a la hora de aplicar las medidas.

[Imagen: fxhHKYp.png]

Todo esto genera también una incertidumbre en las personas que se plantean cambiar de coche, puesto que desconfían al comprar un coche nuevo pensando que pueda estar prohibido circular con él en unos pocos años. Pero parece claro que estas ciudades que en su mayoría son las más importantes de Alemania tienen un criterio muy distinto al del gobierno de Merkel.

Y es que 60 ciudades e incluso regiones completas como Baden-Wurtemberg y Renania del Norte-Westfalia están debatiendo sobre estas cuestiones.

Un tema que va a seguir trayendo cola.
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Las presiones de la industria alemana, comienzan a hacer mella - por DILINGER - 24-10-2018, 11:28

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